pero NO son Argentinos!!!
Hay personas que nacen en Argentina… pero jamás sienten pertenecer verdaderamente a ella.
Ser argentino no es una casualidad geográfica. No es solo un DNI.
No es cantar el himno dos veces al año, ni emocionarse en un Mundial mientras se entrega el país pedazo a pedazo. Hay argentinos viviendo afuera (por distintas circunstancias), que son mejores que muchos de los argentinos que vivimos acá.
Ser argentino es otra cosa.
Ser argentino, desde la perspectiva de Manuel Belgrano y el General José de San Martín, significa anteponer el bien común y la soberanía de la patria por encima de cualquier interés o ambición personal. Es un compromiso cívico y moral que exige abnegación, honestidad, valor y vocación de servicio. Ser argentino es mirar esta tierra y sentir orgullo, y pararse de manos afirmando, que no está en venta, ser argentino es sentir responsabilidad por ella, es entender que una Nación no se saquea, no se remata, no se entrega. Es entender que la Patria no es un negocio, no es un balance financiero para ofrecerle al mejor postor desde una oficina en Puerto Madero o desde una embajada. Ser argentino es sentir dolor cuando cierran una fábrica, es indignarse cuando un jubilado tiene que elegir entre comer o comprar medicamentos. Es defender la escuela pública, aunque uno pueda pagar una privada. Es entender que un pibe humilde con educación puede cambiar el destino de una familia entera y hasta de un país.
Ser argentino es querer que nuestros científicos trabajen acá y no regalar cerebros al exterior mientras después mendigamos tecnología extranjera, ser argentino es defender el trabajo nacional, la industria nacional, el campo, la universidad, la ciencia, el inta, el inti, nuestros recursos y nuestra soberanía.
ESTAMOS HACIENDO UNA MALA LECTURA…una Nación no se entrega solamente con una invasión, el INVASOR más PELIGROSO no cruza fronteras: se sienta en despachos oficiales, levanta la mano en el Congreso y negocia el SUELO argentino como si fuera mercancía, y nosotros, ciudadanos complices, haciendo la plancha. Difícilmente San Martin o Belgrano, podrián haber hecho la revolución con nosotros!!!
“Una Nación no se construye destruyéndola.”
Y sin embargo, nuestra historia está llena de personas que nacieron acá… pero gobernaron para afuera.
Tipos que hablaban y hablan de libertad mientras endeudaban y endeudan generaciones enteras, tipos que hablaban de modernización mientras remataban empresas públicas construidas por nuestros padres y abuelos, tipos que hablaban de eficiencia mientras millones de argentinos caían y caen en la pobreza.
Nos dijeron que había que privatizar YPF. Nos dijeron que había que vender Aerolíneas. Nos dijeron que el Estado era el enemigo. Nos dijeron que la industria nacional era un estorbo. Nos dijeron que producir en Argentina era una molestia. Nos dijeron que había que abrir todo, vender todo, entregar todo.
Y muchos obedecieron. Obedecieron durante la dictadura económica de Martínez de Hoz, cuando empezó el festival de deuda y destrucción industrial, obedecieron en los noventa mientras se rifaba el patrimonio nacional por monedas, obedecieron cada vez que firmaron acuerdos que hipotecaban el futuro del país, obedecieron cada vez que prefirieron quedar bien con el poder financiero internacional, antes que defender al pueblo argentino.
Y algunos todavía tienen el descaro de llamarse patriotas, patriotas no son los que se envuelven en una bandera para las cámaras mientras vacían la Nación desde adentro, patriota no es el dirigente que sugiere entregar las Malvinas, patriota no es el funcionario que acepta que el país viva arrodillado ante organismos internacionales, patriota no es el político que festeja que los jóvenes se vayan porque “afuera hay más oportunidades”, patriota no es el que convierte a la Argentina en un supermercado extranjero con trabajadores baratos.
Hay algo peor que robar dinero?, sí, robar esperanza, enseñar a millones de argentinos que el país no sirve, que la educación pública no sirve, que la política no sirve, ver que el trabajo genuino no alcanza, cagarse en el esfuerzo, y que Ezeiza es la única salida. Mientras tanto ellos: cada vez más ricos, cada vez más protegidos, cada vez más lejos de la realidad de la gente común. Facundo Cabral decía, no hay nada más argentino que no ser argentino, cuando encendes la radio te das cuenta, los jóvenes se sienten norteamericanos y los viejos europeos, cómo va a funcionar un país donde nadie, o casi nadie está en su lugar”
Hay dirigentes que jamás pisan un hospital público pero deciden sobre la salud pública, jamás viajaron colgados de un tren, pero deciden sobre el transporte, jamás tuvieron miedo de no llegar a fin de mes, pero explican sacrificios desde la televisión.
Y el pueblo argentino, mientras tanto, resistiendo como puede, trabajando como puede, remándola como puede, sobreviviendo como puede. Pagando impuestos, sosteniendo un país que demasiados poderosos usan como botín.
El verdadero argentino no es el que más grita “Viva la Patria”. Es el que no la entrega, el que no la vende, el que no la humilla, el que no acepta que nuestro destino sea convertirnos en una colonia económica, cultural y política.
Un país no se entrega solamente con las armas, también se entrega con decretos, con privatizaciones, con deuda eterna, con corrupción, con cobardía, con silencio, con diputados y senadores que asumen prometiendo que van a defender algo y que después venden su voto, con dirigentes que nacieron acá… pero hace mucho tiempo dejaron de pertenecer a nuestro pueblo.
Ojo, NO son Argentinos!!!
En algún momento, (el cual esperamos hacerlo realidad en un futuro cercano) deberemos entender que «un buen futuro» no llega solamente si yo tengo un buen trabajo, un aumento de sueldo o vacaciones al exterior. Deberemos entender que solo un proyecto colectivo, nos asegura ese futuro. A los verdaderos patriotas, les duele su vecino desempleado, un viejo sin medicamentos o un niño sin chance de educación. Porque una Patria se construye con todos los instrumentos tocando al unísono en una sola orquesta. Esa orquesta es el amor a lo nuestro, es soberanía, es independencia, solidaridad. Es dignidad, valor y orgullo, es agradecimiento y reconocimiento a los que vinieron antes que nosotros. En este presente en el que los escándalos personales de un par de fascinerosos, nos escandalizan mas que el desmantelamiento de la Patria, los argentinos/as, damos lástima y vergüenza al mismo tiempo. No se puede construir futuro, sin una ciudadanía enamorada de su suelo, ni Patria con hijos e hijas indiferentes! En lo personal, he encontrado en este movimiento, un faro en la oscuridad del presente y una identificación con mis valores y anhelos netamente nacionalistas.
Argentina es nuestra. No se vende, no se humilla no se regala!!!!
Compartamos estas editoriales. Van mucho mas allá de lo que nos tienen acostumbrados!!
BRAVO NPPA!
Hola Daniel. Es un gusto leerte y muy alentador coincidir. Esa luz a la que referís, se agranda, se espande con cada opinión y con cada participación. Gracias