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"PARA VIVIR MEJOR, HAY QUE SER MEJOR"

Estructura Nacional y Plan de Gobierno.

Estructura Nacional.

Durante demasiado tiempo, las decisiones se han concentrado en unos pocos despachos, lejos de la realidad cotidiana. Esa centralización ha generado burocracia, desigualdad y falta de oportunidades. Es hora de cambiar el rumbo.

La descentralización no es fragmentación, es fortalecimiento. Es permitir que cada región gestione sus recursos, que cada municipio decida sobre su desarrollo, que cada ciudadano sienta que su voz cuenta. Porque nadie conoce mejor las necesidades de un barrio que quienes viven en él.

Este proceso traerá más transparenciamás eficiencia y, sobre todo, más justicia territorial. Queremos gobiernos locales fuertes, capaces de innovar, de atraer inversiones, de generar empleo.

Pero descentralizar también implica responsabilidad. Cada nivel de gobierno debe asumir su rol con honestidad y compromiso. No se trata de dividir, sino de multiplicar oportunidades.

Queremos un país más cercano, más participativo, más equilibrado. Porque descentralizar es democratizar. Y democratizar es avanzar hacia un futuro donde nadie quede atrás.

Plan de Gobierno.

  1. Nuestro plan de Gobiernoa nivel Nacional incluye varios puntos ya expresados en nuestra Carta Orgánica y en Nuestra Declaración de Principios, y además, agrega otros. El plan Nacional, se diferencia de los planes provinciales y municipales, porque que estos últimos, están hechos en función a necesidades locales y/o regionales.                                                                                                                                                                                                                                 

  2. Somos Argentina, y nosotros en el NPPA creemos que un empleado SÍ puede tener acceso a una vivienda digna, a un buen teléfono, a aire acondicionado, a vacaciones, a un automóvil etc. y lo creemos casualmente, porque somos Argentina. La economía es sumamente importante, solo con una economía sana se puede tener salud, educación, seguridad y todos los bienes y servicios necesarios para una vida espléndida y feliz. A nosotros no nos hace falta que nadie nos preste nada, es más, si quisiéramos, nosotros podríamos ser acreedores del mundo, y nosotros aquí en el NPPA, queremos. Para eso, además de ser un País agroexportador, debemos ser un País industrializado, debemos tener Industria Argentina, la gloriosa y honrosa Industria Argentina, que una vez tuvimos. Tal vez hoy alguna/o se ría si decimos «El Pulqui«, o «El Rastrojero«, pero en su momento fueron estrellas a nivel global de la producción de la Industria Argentina, el «Pulqui» fue el primer avión a reacción diseñado y construido en Argentina hacia 1947, y fue el primer avión de este tipo en fabricarse en Latinoamérica, y el noveno en todo el mundo. En cuanto al «Rastrojero« fue el primer utilitario diseñado y fabricado en Argentina. ¿Fue una época dorada?, sí, porque la hicimos dorada. Estas referencias no intentan tener una connotación partidaria, solo queremos dejar claro que cuando queremos podemos, y podemos, porque tenemos pasta de campeones. Estos son solo dos ejemplos, pero hay muchos más. Si buscan información, verán que tenemos una historia riquísima de éxitos, y estos éxitos, muchas veces chocan con intereses extranjeros y estos extranjeros por ejemplo, son los que dicen que no podemos pagar sueldos dignos del primer mundo, que no podemos fabricar nuestras propias armas, que no podemos fabricar nuestros propios satélites (y sin embargo lo hicimos cuando Moreno estaba en la Secretaría de comunicaciones, dato, no relato), nos dicen que no podemos ejercer soberanía sobre nuestros propios recursos naturales, son los que nos acusan de corruptos, que en algunos casos tienen razón. Pero resulta que los que nos acusan de corruptos, son los que matan a sus propios presidentes, son los que invaden países en busca de armas de destrucción masiva, y al no encontrarlas, se llevan todo el petróleo gratis, en fin… Y son estos mismos, los que buscan algún representante local, y con el verso de ser los «salvadores», nos convencen (por suerte no a todos) de que somos una mierda, de que no servimos, de que somos un desastre y entonces empiezan a vendernos sus utilitarios, sus aviones, sus ideas y se quedan con nuestras tierras, con nuestros recursos, con nuestros sueños, con nuestras esperanzas, hasta que otra vez…. nos damos cuenta de que nuevamente hemos sido engañados, y todo empieza otra vez. Pero esta vez tiene que ser distinto, esta vez todos debemos involucrarnos y participar en política, para que no nos vuelva a suceder. Nosotros podemos ser y hacer de esta Nación un lugar maravilloso, pero es con trabajo genuino, y es con industria Nacional, y es con mercado interno. ¿Saben porque podemos?, podemos porque somos Argentina, entonces vamos a contagiarnos de Nacionalismo, fé y coraje, y vamos a hacer que la Argentina agroindustrial, suceda nuevamente.                                                                                                                                                                                                                                                                     

  3. Política y estado.

* Ficha limpia obligatoria para todos los cargos públicos.
* Eliminación de jubilaciones de privilegio.
* Reducción del gasto político.
* Límite de mandatos para cargos legislativos y ejecutivos.
* Publicación online y en tiempo real de gastos del Estado.
* Eliminación de cargos innecesarios y organismos duplicados.
* Concursos públicos obligatorios para ingresar al estado.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

  1. Economía y producción.

* Simplificación tributaria.

* Incentivos fiscales para PyMEs que generen empleo.

* Créditos productivos accesibles.

* Promoción de exportaciones industriales y agroindustriales.

* Plan nacional de infraestructura para rutas, puertos y energía.

* Estabilidad fiscal y reglas claras para inversiones.

* Combate firme contra monopolios y corrupción en licitaciones.

Un plan económico para la Argentina debe contemplar si o si la Industria Nacional, y para que la Industria Nacional prospere, debe contar con energía accesible, en costos y cantidad. Ya hemos dicho en varias partes de nuestra propuesta que, si suma sirve, entonces haciendo honor a ese precepto, es que debemos decir que hay varios economistas, que ya han hecho planes económicos y de algunos de ellos se pueden extraer cosas interesantes, como la matriz de costos, «hay que hacer costos», que le aseguren ganancias al empresario a un precio justo para el consumidor. Cuando hablamos de hacer costos, no es para ponerle precio a un corte de pelo, o ponerle precio a una habitación de hotel, es para NO pagar «ridículamente» precios internacionales sin ninguna necesidad. Hay peluquerías y hoteles que cobran precios de primer mundo y está bien, el tema son los precios de la energía y de los productos de la canasta básica. Con respecto a esto último, algo muy interesante son las diferentes listas de precios (básicos, selectivos, premium), en la canasta de consumo, esa fue una buena experiencia. Como dijimos, hay varios planes económicos por ahí dando vueltas, podemos invitar a sus respectivos autores y ver lo bueno de cada uno y sus compatibilidades, y sumarlos a este proyecto, Lo que no podemos hacer, es dejar la economía en manos de improvisados y/o entregadores. El plan económico debe tener como bisectriz la defensa de nuestra industria Nacional y nuestros recursos naturales, el resto viene por decantación. En principio, en cada ministerio, hace falta gente con experiencia en el territorio, con experiencia en la calle, que sepa, que tenga formación académica y pelotas, pero que además tenga experiencia real en el puesto a cubrir, por ejemplo, un ministro de producción tiene que saber que es producir, y si no, veamos los que nos pasó en los últimos 10 años, todos genios «del excel», pero el pueblo cada vez peor. Una vez, un economista nos dijo, «está bien sumar gente joven a la cartera de economía, pero cuidado, la economía no responde según los libros, en economía hay que saber, hay que tener experiencia y hay que tener coraje para implementarla». Es mentira que las empresas privadas Argentinas no quieran invertir en nuestro País. Sí quieren invertir, pero también quieren, y es lógico, reglas claras y sostenibles en el tiempo. Para eso necesitamos un plan sólido, consensuado y aprobado por representantes de todos los sectores, a saber: partidos políticos, el campo, la Industria, los sindicatos, y aplicado por un equipo de personas  que tenga como valor esencial, el bien común Nacional.                                                                                                                                                                                                                                                                        

  1. De la Educación. Recuperar calidad educativa. Vincular educación con trabajo. Garantizar igualdad de oportunidades.

* Prioridad absoluta en lengua, matemática y ciencias.

* Evaluaciones nacionales obligatorias.

* Escuelas técnicas vinculadas con empresas y producción.

* Capacitación y reconocimiento docente.

* Educación financiera y tecnológica desde edades tempranas.

* Conectividad e infraestructura escolar.

Desde el N.P.P.A proponemos un cambio en el contenido del sistema educativo. Nuestro sistema educativo ya venía haciendo agua, y en la década del noventa, de la mano de carlos menem tocó fondo y todavía seguimos ahí, en el fondo. El sistema fue totalmente destruido, y entendemos que fue intencional. Pasamos de ser orgullo propio y ser la envidia internacional, a ser la risa internacional y la tristeza propia. Hay mucho para hacer acá. Ver nuestra página de «videos  interesantes”                                                                                                                                                                                       

  1. Una reforma laboral y sindical es necesaria y debemos abordarla sin hipocresías.

* Democracia sindical obligatoria.

* Auditorías públicas a sindicatos y obras sociales.

* Fin de las reelecciones indefinidas sindicales.

* Capacitación laboral permanente.

* Incentivos para contratación de jóvenes y mayores de 50 años.

* Seguro de desempleo moderno y eficiente. Un seguro de desempleo moderno y eficiente es un sistema pensado para proteger al trabajador cuando pierde su empleo, pero también para ayudarlo a volver rápidamente al mercado laboral, sin transformarse en una estructura burocrática, eterna o clientelar. La idea central no es “pagar un plan”, sino dar estabilidad temporal, capacitación y reinserción laboral.

      Un modelo moderno suele tener varias características:

  • Cobertura rápida y simple:

    El trabajador no debería pasar meses haciendo trámites. La ayuda tiene que activarse rápido y con menos burocracia.

  • Pago digno pero temporal:

    El seguro debe permitir sostener gastos básicos mientras se busca trabajo, pero sin convertirse en algo permanente. Generalmente dura entre 4 y 12 meses según los aportes realizados.

  • Relación con los aportes:

    Cuanto más tiempo trabajó y aportó una persona, mayor protección recibe. Eso genera un sistema más justo y sostenible.

  • Capacitación obligatoria:

    Un sistema moderno no solo paga. También ofrece cursos, formación técnica y actualización laboral para mejorar las chances de conseguir empleo.

  • Bolsa laboral integrada:

    El Estado, empresas y agencias de empleo deberían trabajar conectados para que quien cobra el seguro reciba ofertas concretas de trabajo.

  • Incentivos para volver a trabajar:

    En algunos países, si una persona consigue empleo rápido, puede conservar una parte del beneficio por un tiempo. Eso evita que el sistema “castigue” al que consigue trabajo.

  • Control y transparencia:

    Debe evitarse el fraude, el trabajo en negro mientras se cobra el seguro y el uso político del sistema.

  • Adaptación al trabajo moderno:

    Hoy existe trabajo freelance, plataformas digitales, monotributistas y empleo flexible. Un sistema moderno contempla esas nuevas formas laborales y no solo el empleo tradicional.

El vínculo entre empresa y trabajador no puede basarse únicamente en derechos sin responsabilidades. Así como las compañías tienen la obligación de garantizar condiciones dignas y estabilidad, el empleado también debe comprometerse con el cuidado de su puesto día a día.

No se trata de convertir al trabajador en un recurso “multipropósito” ni de imponer cargas desmedidas. Pero tampoco es aceptable que se desentienda de la continuidad laboral, como si esta dependiera únicamente de la empresa. En un mercado cada vez más competitivo, la actitud proactiva, la disposición para aprender y la capacidad de adaptarse son factores clave para sostener el empleo.

Las pymes, que representan el corazón productivo del país, son las más golpeadas por un sistema que muchas veces las convierte en víctimas: costos crecientes, regulaciones inflexibles y una falta de incentivos para generar empleo formal. A esto se suma un problema grave: un solo juicio laboral puede poner en jaque la estabilidad financiera de una pyme. No hablamos de grandes corporaciones con espaldas para resistir, sino de negocios familiares o emprendimientos que, ante una demanda, pueden terminar cerrando sus puertas. Esta realidad desincentiva la contratación y fomenta la informalidad, perjudicando a todos.

Por eso, la reforma laboral debe ser equilibrada: proteger derechos, sí, pero también fomentar la responsabilidad compartida. No es una cuestión ideológica, sino de supervivencia económica. Si queremos un mercado laboral dinámico, inclusivo y sostenible, debemos asumir que el compromiso es de ambas partes. Solo así construiremos un futuro donde empresas y trabajadores crezcan juntos.

  1. Juventud y Vivienda:

* Primer empleo con incentivos fiscales.

* Créditos hipotecarios accesibles.

* Programas de capacitación tecnológica.

* Apoyo a emprendedores jóvenes.

  1. Política Exterior:

* Defender intereses nacionales.

* Abrirse al mundo con dignidad.

* Relaciones internacionales pragmáticas.

* Promoción de exportaciones.

* Defensa de soberanía económica.

* Integración regional basada en producción y comercio.

“La política exterior debe servir al trabajo y al desarrollo nacional”

  1. Reforma impositiva: justicia para quienes sostienen el país. Hablar de reforma impositiva no es solo una cuestión técnica, es una cuestión de justicia. Hoy, la carga tributaria recae de manera desproporcionada sobre los trabajadores y las pymes, mientras grandes corporaciones y sectores privilegiados encuentran mecanismos para eludir o reducir sus obligaciones. Este desequilibrio no solo erosiona el poder adquisitivo, sino que también profundiza la desigualdad. Una reforma impositiva a favor del pueblo debe partir de principios claros: progresividad, equidad y transparencia. Quien más tiene, más debe aportar. No puede ser que el salario esté gravado como si fuera una renta extraordinaria, mientras las ganancias especulativas o las grandes fortunas encuentran atajos para pagar menos. El trabajador no debería sentir que cada aumento salarial se convierte en un castigo fiscal. Además, es imprescindible aliviar la presión sobre las pymes, que son las principales generadoras de empleo. Un sistema tributario justo debe incentivar la producción, la inversión y la formalidad, no ahogar a quienes sostienen la economía real. Si las empresas pequeñas cierran por impuestos asfixiantes, el costo lo paga toda la sociedad en forma de desempleo y pobreza. Pero hay un problema aún más grave: la evasión multimillonaria en los puertos. Los puertos del Gran Rosario, por donde sale gran parte de las exportaciones de granos y subproductos, son el epicentro de maniobras fraudulentas que incluyen contrabando y subdeclaración. Un informe estima se evadieron US$10.000 millones. Además, se calcula que cerca del 20% de las ventas argentinas de granos al mundo NO SE declaran en el país, lo que implica una pérdida enorme para el fisco y un golpe directo a la equidad tributaria. Casos recientes muestran la magnitud del problema: empresarios portuarios fueron condenados por evasión agravada del impuesto a las ganancias, reintegros fraudulentos de IVA y apropiación indebida de aportes previsionales, con un perjuicio fiscal cercano a US$ 6 millones en una sola causa. Mientras tanto, la evasión fiscal general en Argentina se mantiene cerca del 50%

Reforma.

  • Menos impuestos al trabajo: El salario no debe ser castigado como si fuera una renta extraordinaria.

  • Más impuestos a la especulación y grandes fortunas: Para equilibrar la carga y reducir la desigualdad.

  • Control estricto en puertos y comercio exterior: No puede haber justicia tributaria mientras se pierden miles de millones por contrabando y subdeclaración.

  • Alivio para las pymes: Simplificación tributaria y reducción de cargas para quienes generan empleo.

La reforma impositiva no es un privilegio, es una necesidad para construir un país más equilibrado. Menos presión sobre quienes producen y trabajan, más sobre quienes concentran riquezas, evaden y especulan.

"SOMOS ARGENTINA, HAGAMOS QUE SUCEDA"

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